Una inocente fotografía sobre una montaña de piedra caliza ha llevado a una tragedia desgarradora en Brasil. Un niño de siete años perdió la vida minutos después de posar para la imagen en la que se le veía sentado sobre el material de construcción. La familia del pequeño compartió su dolor y advirtió sobre los peligros de la exposición a esta sustancia.


El niño, identificado como Arthur Emanuel Bitencourt, estaba en una propiedad familiar en Ipiranga, Paraná, en la Región Sur de Brasil. En la imagen final, Arthur sonreía y levantaba los pulgares mientras se sentaba sobre la montaña de piedra caliza. Sin embargo, en cuestión de minutos, la alegría se convirtió en tragedia cuando el niño fue trasladado al hospital y posteriormente declarado muerto.

De acuerdo con los informes, se presume que Arthur inhaló el polvo tóxico que desprende la piedra caliza, lo que le provocó una intoxicación fatal. Aunque este material es utilizado en construcción y agricultura, la familia desconocía los riesgos asociados con su exposición en estado pulverizado.

La familia de Arthur compartió su última fotografía en las redes sociales como un tributo al niño y como una advertencia a otros sobre los peligros de la piedra caliza. Romaldo Bitencourt, tío del niño, subtituló la imagen con emotivas palabras: “Esta foto fue la última y tomada unos minutos antes de su trágica muerte, provocada por la inhalación de piedra caliza, mientras jugaba… Los recuerdos que tendré de ti, mi querido niño, serán siempre los mejores”.

Ante esta lamentable situación, la policía local ha iniciado una investigación para esclarecer los detalles de la muerte del niño y determinar las circunstancias precisas que llevaron a esta tragedia. La historia de Arthur Emanuel Bitencourt destaca la importancia de la conciencia sobre los riesgos en entornos que pueden parecer inofensivos y subraya la necesidad de compartir información que pueda prevenir futuras tragedias similares.