Carlos Romero, afirmó que Bolivia perdió el control del narcotráfico, al igual que otros países de la región. Mientras que Hugo Moldiz, señaló que se pasó de ser un país productor a un país de tránsito de la droga peruana.


La expansión del narcotráfico está causando preocupación en los países de la región. Los ex ministros de gobierno, Carlos Romero y Hugo Moldiz, aseguran que Bolivia, al igual que otros países está sufriendo las consecuencias de la expansión del narcotráfico que ha mutado en la aparición del crimen organizado.

Los ex ministros coinciden al indicar que el narcotráfico sufrió un cambio a partir de la pandemia (Covid-19), derivando en el crimen organizado, aumentando los casos por sicariato y los secuestros, sin embargo, este fenómeno no solo se da en el país, sino en toda la región.

Carlos Romero, ex ministro del gobierno afirmó que, en Bolivia, no existen cárteles como en México, Colombia o Brasil, sino que se opera a través de clanes familiares.

De igual manera, Hugo Moldiz, ex ministro de gobierno, aseguró que Bolivia pasó de ser un país productor, a un país de tránsito, especialmente de la droga peruana.

“En los países de tránsito, existe una operación de lavado de activos. En Bolivia se ha dado con el caso de Merset, sin embargo, el mejor país para el lavado de activos es Paraguay, pero sobre todo Uruguay”, indicó Moldiz.

En debate realizado por los dos ex ministros en el programa QNMP, a raíz de las declaraciones del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, que advertía de la presencia de peces gordos del narcotráfico en Bolivia, se explicó que más que peces gordos, lo que se encuentra en el país son emisarios.

“En Bolivia no hay cárteles, sino clanes familiares, por una cuestión cultural. En Bolivia han perdido el control del narcotráfico y eso pone en riesgo a la nación, pero también eso ha ocurrido en los otros países de la región”, dijo Romero al asegurar que la expansión del narcotráfico afecta a todos los países.

Hugo Moldiz, explicó que, al fracasar la lucha contra el narcotráfico, es importante realizar una regionalización de la lucha para realizar normativas, intercambio de información con otros países para ‘caerles a todas las ramas del crimen organizado’.