
sobre la guerra en Irán.
En un discurso de 20 minutos en el horario de máxima audiencia televisiva, anunció que los «objetivos estratégicas centrales» de la operación militar de EE.UU. e Israel estaban «llegando a su fin», después de un mes de guerra y vaticinó que duraría otras dos o tres semanas.
También hubo las amenazas usuales contra Irán, incluyendo su repetida promesa de bombardear el país hasta llevarlo «de vuelta a la edad de piedra».
El presidente intentó persuadir a la nación de los méritos de esta guerra. Hay una buena razón de eso, ya que las encuestas señalan que una consistente mayoría de votantes desaprueban la operación militar que lanzó el 28 de febrero.
Trump instó a los estadounidenses a ver esta guerra como una «inversión» en su futuro, y sugirió que no era nada comparado con otros conflictos a través del siglo pasado y más allá, en los que EE.UU. terminó involucrándose durante mucho más tiempo.

